
Marcelo Tinelli no tuvo demasiados días de vacaciones afuera del país. Por eso, y porque ahora forma parte del gobierno de Alberto Fernández, no quiso tener la exposición de otros años. Pero que eso no confunda a nadie: las vacaciones del conductor más reconocido de la tevé argentina son siempre muy lujosas.
A principios de enero partió en un vuelo privado hacia Buenos Aires, porque lo espera un año más que complicado. Tiene mucho por trabajar en lo que será el “ShowMatch” 2020, que piensa poner al aire en abril. A eso se le suma la responsabilidad, como presidente del club, de remontar un San Lorenzo muy golpeado futbolística y económicamente, y a cuyos hinchas prometió que volverán a tener su cancha en el terreno recuperado de la Avenida La Plata en el barrio de Boedo. Pero lo que más lo entusiasma es haber dado sus primeros pasos en política, sumándose al equipo del Gobierno para erradicar el hambre en la Argentina, según reveló el periodista Pablo Berisso en Revista Noticias.
El del vuelo privado no es el único toque lujoso de las vacaciones de los Tinelli. Su hija Micaela hizo un evento de su marca “Ginebra Buenos Aires” en el lujoso Hotel Fasano (de La Barra), el 30 de diciembre, el mismo lugar en el que, días antes, había renovado sus votos matrimoniales el jugador del Barcelona, Luis Suárez, con una mega fiesta de la que participó Lio Messi y su familia.
Fue uno de los pocos lugares donde se dejó fotografiar Marcelo, que eligió un perfil bajo como nunca antes.

Tal fue el intento por pasar desapercibido, que el conductor evitó bajar a la playa de La Boyita en José Ignacio con su mujer, para que los periodistas y fotógrafos tengan su imagen. Otro de los clásicos que evitó Marcelo este año fue el fútbol entre amigos que, cada año, realiza en la cancha de su chacra. Mantuvo a los medios y a sus amigos con la intriga de no definir la fecha en la que se haría y, ante esa distracción, aprovechó para armar un partido sorpresa, sin prensa, el domingo 29 de diciembre contra el equipo del jugador del Paris Saint Germain y de la Selección Nacional Argentina, Leandro Paredes.
Desde hace años, el conductor pasa fin de año en su chacra “Guanahuani”, valuada en más de 7 millones de dólares. Pero esta vez eligió hacerlo de manera lujosa, pero secreta. “Quiere evitar las críticas, las mismas que le hicieron cuando aceptó sumarse a la propuesta de Alberto Fernández”, reveló una persona de confianza del conductor de “ShowMatch”, le dijo a la revista Noticias. En otras palabras, Tinelli ya piensa y actúa con los códigos de la política.




















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