
Tras la derrota de Unión ante Talleres en el estadio 15 de Abril, el entrenador Cristian Kily González no se guardó nada en la conferencia de prensa y, como pocas veces se ha visto en el club, apuntó directamente contra el presidente Luis Spahn, poniendo en duda su continuidad al frente del equipo y exigiendo un cambio profundo en la planificación deportiva.
“No está asegurada mi continuidad, lo vengo diciendo hace mucho tiempo. Estoy en contacto con el presidente, pero hay que hablar muy profundo para ajustar cosas. Espero que lo entienda. No es una cuestión de mi contrato, sino de mejorar el plantel”, expresó el técnico, visiblemente molesto.
El Kily, que llegó al Tatengue con la misión de darle una identidad competitiva al equipo, dejó en claro que el problema no pasa únicamente por los resultados deportivos, sino por las carencias en el armado del plantel: “Hay que darse cuenta que es necesario reforzar con jugadores de jerarquía. Si no, es muy difícil competir”, enfatizó. El Kily González no solo se hizo cargo de los errores del equipo dentro de la cancha, sino que también señaló las falencias estructurales que, según él, limitan el rendimiento del plantel.
La postura del entrenador fue clara y directa, algo que pocas veces se ha visto en el ámbito rojiblanco. Estas declaraciones no hacen más que encender las alarmas en la institución, en un momento en el que los hinchas también reclaman refuerzos de calidad para poder competir en igualdad de condiciones con los equipos más poderosos del torneo.
La pelota ahora quedó en el campo del presidente Luis Spahn, quien deberá decidir cómo actuar ante este fuerte reclamo público de su entrenador. ¿Habrá una respuesta inmediata en el próximo mercado de pases? ¿O este cruce marcará el final del ciclo del Kily en el banco tatengue?
“De no entenderlo, obvio que me voy a ir, mi cuerpo técnico y los jugadores están conmigo, ajustaremos cosas que pienso son beneficiosas para el club, no solamente para el plantel profesional, sino para todas las áreas, no es un capricho, es sentido común y que todos nos pongamos la camiseta de Unión, pensando en poder crecer como club y equipo, si no están dadas las circunstancias para que no se cumpla lo que pido, seguramente no seguiré”, agregó el DT de Unión.
Luego, apuntó: “Cambiamos la mentalidad, el presidente se tiene que hacer cargo, hay que hacer un esfuerzo. Estos son golpes que hay que asimilar, ajustar más, eso a nivel de Comisión Directiva para mejorar, lo trato de transmitir. Me dicen muchos que no lo voy a lograr, se que me va a entender, ojalá Dios quiera puedo continuar en el club”.























