Se conoció la identidad de las ocho personas que fueron detectadas por las cámaras de seguridad del estadio “Brigadier López”, en el partido de Colón-Vélez, que fue suspendido por la explosión de tres bombas dentro del campo de juego.

Desde el gobierno provincial detallaron los nombres de los involucrados: Claudio Francisco Cabrera, Joaquín Bustos, Mauro Tevecchio, Nicolás Celer, Martín Ezequiel Goris, Gastón Vicente Rodríguez, José Alejandro Leucher y Juan Manuel Leiva.

Este último es el hijo de Quique, líder de la barra sabalera, que está preso en la cárcel de Coronda por el asesinato de Walter González Montaner, en el año 2014.

Juan Manuel, es mayor de edad y fue uno de los individuos que recibió la bolsa con las bombas que arrojaron desde el pasillo hacia el ingreso a la tribuna. Luego, los explosivos fueron lanzados al campo de juego con un mortero.

Hace un año, Quique Leiva aseguraba sin tapujos: “Seguimos manejando la hinchada desde la cárcel”. El barra de Colón, preso en Coronda con una condena de 30 años por el no se escondía. En aquella oportunidad habló con el programa “Código de Barras” desde el penal.

En la entrevista, también contó “somos todos socios de Colón, hacemos peñas para juntar plata para los telones y bombos. No somos una barra, somos todos amigos. Toda la vida viví al lado de la cancha de Colón”. Y agregaba: “Nosotros seguimos manejando la hinchada desde la cárcel. Hablamos con gente buena del club”.

La última imagen que se pudo ver de él, fue con una camiseta rojinegra de edición limitada que tenía la particular inscripción del ARA San Juan, el submarino desaparecido el 15 de noviembre, que Colón utilizó frente a Tigre, en uno de los últimos partidos del año pasado.

Esa casaca no estuvo a la venta y aparentemente salió del vestuario sabalero para que le llegue al barra que está privado de la libertad.