Desde que Colón sumó una estrella a su escudo, la cantidad de camisetas vendidas se disparó en la marca que viste al equipo. Sin embargo, la calidad de la confección de las prensas deja mucho que desear, según denuncian decenas de hinchas en las redes sociales.

Es que comprar una prenda oficial no es nada barato: las camisetas valen $ 5.900, mientras que el pantalón cuesta $ 3.200. Por eso, quienes gastan varios miles de pesos para lucir los colores del club quieren recibir un trato digno. No lo consiguieron.

La primera protesta de los Sabaleros surgió alrededor de las demoras en entregar los productos. Si se compra a través de la página web, habrá que esperar más de un mes para conseguir hacerse de la indumentaria adquirida.

Pero lo más grave surgió alrededor de la calidad de las prendas. Las camisetas oficiales les llegaron, a muchos hinchas, con un color absolutamente distorsionado a lo que debería ser: en vez de negro, es un gris oscuro. También las estampas están mal colocadas y las costuras son deficientes.

“Me tocó gris. No me digan que no. Se estaban quedando sin tinta y dio paja cambiar el cartucho”, escribió el usuario Agu Caliani. “Decime que es joda, impresentable eso”, le contestaron algunos de los que leyeron la publicación. Otros arrobaron a Kelme, para que diera una explicación. No la hubo.

Son muchos los hinchas Sabaleros que protestaron por la calidad de las prendas. Y, al menos por ahora, no hay respuesta de la marca que viste al rojinegro.

Colón viene de una experiencia mala con respecto a la indumentaria: antes de Kelme hubo una empresa que, se descubrió, habían plagiado a una compañía internacional. Por eso rescindieron el contrato. De cara a los torneos internacionales en los que participará el club, los hinchas piden que la calidad de las prendas estén acordes a lo que debería vestir un campeón.