El comercio santafesino evalúa por estas horas la posibilidad de cambiar la histórica modalidad del “horario laboral partido” por el “horario corrido”. Si bien antes esta forma de trabajo quedaba solo resumida a los bancos y tareas administrativas, otros rubros comenzaron de a poco a aplicarla y hoy esta en tela de debate.

La cuarentena obligó a los locales a mantener abiertas sus puertas de 9 a 18, por un decreto nacional. Sin embargo, las altas temperaturas del verano obligaron a modificar nuevamente esta modalidad y volver al corte durante la siesta.

En busca de una decisión democrática para implementar el cambio se realizó una encuesta que arrojó que el 75% de los comerciantes estaba de acuerdo.

“Desde el centro comercial siempre tuvimos la mirada de poder trabajar en horario corrido porque fundamentalmente hay que entender que somos una ciudad capital, lo cual es una fortaleza”, dijo Jorge Baremberg, integrante del centro comercial. “Consideramos que es un cambio de hábito nada más”.

El Centro Comercial de Santa Fe, la Municipalidad y los sindicatos están debatiendo esta nueva modalidad de trabajo. De todas formas el horario corrido para los negocios santafesinos sería una opción, no una imposición. “Un 80% de la clase trabajadora ve con muy buenos ojos el cambio”, dijo Edgardo Coria, subsecretario general del Cuec.

Consultado sobre el otro 20%, el representante sindical aclaró que “con el cambio de horario el trabajador se puede sentir injuriado. Hay trabajadores que por ahí tienen que hacer otras cosas fuera del horario de trabajo y lo puede llegar a perjudicar”.

“El tema del horario corrido se viene hablando hace muchos años. Lo que pasa es que, como todos bien saben, es insoportable andar en verano en el horario de la siesta”, dijo Edgardo Coria. “No hay nada seguro todavía pero ese es el período que se está charlando en la ciudad de Santa Fe. Sería muy bueno poder charlarlo con la gente de Provincia”.

El decreto nacional indica que los comercios pueden trabajar de 9 a 20, lo que permite e invita a trabajar de corrido. “Ya hay muchos locales comerciales en las zonas de peatonal y transversales que lo están haciendo”, dijo Jorge Baremberg.

Según el representante del Cuec los beneficios para los empleados del horario corrido son el ahorro de dinero y tiempo en el viaje al trabajo y al hogar. Además terminarían mucho más temprano su jornada laboral, especialmente quienes trabajan en supermercados. Por el frío y por seguridad, sería una gran ventaja.

En este sentido Baremberg, comerciante de la peatonal, agregó que como el empleado público corta a las 14 cuando llega a su casa o en el camino podría hacer las compras. Sobre los empleados de comercio remarcó que al empezar más tarde pueden estar con los hijos antes de sus actividades matinales y al terminar la jornada todavía hay tiempo de ir al gimnasio o hacer actividades educativas o hobbies.

Además opinó: “En enero y febrero tenemos un verano muy tórrido y se podría trabajar cortado, pero de marzo a diciembre creo que perfectamente se puede trabajar de corrido porque el aire acondicionado nos ayuda”.