Por Germán Beauge*

La Casa Blanca anunció que está considerando imponer nuevas sanciones en respuesta a las pruebas de misiles que realizó el régimen persa.
Un grupo de senadores demócratas y republicanos se unieron para enviarle una carta al presidente norteamericano expresando su preocupación por lo sucedido e indicando que los “líderes iraníes deben sentir presión suficiente para cesar con estas actividades altamente desestabilizantes”. La carta finalmente contemplaba la idea de imponer sanciones adicionales por su ensayo balístico.
El gobierno estadounidense acusa a Irán de dos temas puntuales. Primero, haber violado las resoluciones de la ONU al realizar una prueba con misiles de mediano alcance. Segundo, el apoyo que le está dando a los rebeldes hutíes en Yemen, que el lunes pasado atacaron con éxito una fragata sudita en el Mar Rojo.
Michael Flynn, Consejero de Seguridad Nacional de Trump, condenó las pruebas diciendo que era una “provocación” a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Pero la República Islámica de Irán no se quedó callada. En su respuesta, Teherán señaló que la actitud de Trump no “tiene fundamentos” y es netamente “provocadora”, elevando sensiblemente la tensión y causando alarma a nivel internacional por el imprevisible escenario que se abre.
Asimismo, el funcionario agregó que “la administración de Trump condena estas acciones por parte de Irán que minan la seguridad, prosperidad y estabilidad en Oriente Medio”.
Más tarde fue el propio Trump quien se involucró en el tema con una declaración personal. “Irán ha sido formalmente advertido por haber lanzado un misil balístico. Debería agradecer al desastroso acuerdo que Estados Unidos firmó con él!”, tuiteó el mandatario.
“Irán estaba exhausto y cerca de derrumbarse hasta que llegó Estados Unidos y lo salvó con el acuerdo: 150.000 millones de dólares”, agregó despectivamente el presidente republicano, en referencia al monto que, según él, representaban las sanciones levantadas por el acuerdo nuclear de julio de 2015 alcanzado con seis grandes potencias.
Ni Trump ni Flynn aclararon qué consecuencias podría tener la advertencia en términos prácticos, aunque se desprende que comienza una nueva etapa de enemistad más directa entre ambos países, fracturando de esa manera el deshielo que había iniciado el ex presidente Barack Obama al impulsar el acuerdo nuclear con Teherán.
*El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales.



















