La pelota sigue esperando la coherencia de los dirigentes.

Nadie les cree nada. En principio, el inicio del torneo se retrasaba una semana (12 de febrero) y después dijeron que pateaban todo para marzo. Acá estamos, esperando un giro del dinero de la rescisión de fútbol para todos de parte del gobierno y resolver todo en 24 horas para que desde Agremiados acepten jugar el fin de semana. Un plan chino, un ejemplo cabal de la desorganización del fútbol argentino.

Desde diciembre que están intentando buscar la famosa “solución” y lo único que hacen es llenar de desprolijidades el camino. No se escucha una voz coherente, son promesas que terminan en un envase vacío. No hay plan, todo queda en una idea efímera, como si fuera una vecinal de barrio.

En el medio aparece Sergio Marchi, el secretario de Futbolistas Agremiados, exigiendo que los clubes se pongan al día con los jugadores y haciendo un paro. Otro personaje poco creíble, sobretodo en Santa fe, donde fue el pionero de esa “movida” de los jugadores de Colón que no se presentaron a jugar contra Atlético de Rafaela como protesta porque le debían siete meses de salarios. Marchi les prometió que el partido se iba a reprogramar y nunca se jugó.  Esto no quita que el reclamo de los jugadores actualmente sea legítimo.

Ayer llegó una nota de FIFA intimando a AFA por la modificación del artículo 87 del nuevo estatuto. Por este motivo, se corre el riesgo de una suspensión que puede terminar en que la selección nacional no juegue los próximos dos partidos de eliminatorias.

Resta definir lo de los derechos de la TV y las elecciones que se vienen. Tapia por un lado y ahora D’onofrio quiere armar su lista por otro lado. Se dividieron cuando en su momento hablaban de unidad.

Todo así, no avanzan en nada. Cuando toman una decisión es para entorpecer aún más la situación. No se salva nadie. Por favor dirigentes del sagrado fútbol argentino ¡NO ROMPAN MÁS LA PELOTA! y trabajen pensando en los hinchas que son el corazón de este deporte.