El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Jorge Alvarez, brindó en Rosario un informe de las distintas acciones que el gobierno provincial lleva a cabo en materia de seguridad alimentaria, principalmente desde los programas, acciones y convenios que se implementan en todo el territorio santafesino. En la oportunidad, Alvarez confirmó el crecimiento de la inversión social, que alcanza los 150 millones de pesos mensuales.

El encuentro, se realizó en la sede de Cáritas (Balcarce 1077), tras la firma de la renovación del convenio del Programa Promoción Social Nutricional (ProSoNut) de la que participaron autoridades de esa entidad.

Alvarez mencionó que la cartera provincial a su cargo firmó más de 700 convenios con municipios y comunas, y organizaciones sociales “para que la inversión en asistencia alimentaria llegue en forma más efectiva a los beneficiaros. El monto de transferencias mensuales en partidas para comedores comunitarios y copa de leche supera los 70 millones de pesos, a lo cual hay que sumarle lo que el propio Ministerio brinda en Centros de Acción Familiar, Centros de Día, y Residencias de niños niñas y adolescentes, y adultos mayores. Un monto similar aporta el Ministerio de Educación para los comedores escolares”, detalló el ministro.

Asimismo, Alvarez mencionó el último informe del Observatorio de Políticas Sociales de la Universidad Católica Argentina (UCA), que determinó que en  la Argentina la pobreza creció del 29 al 32,9 por ciento, pasando a 13 millones el número de pobres, de los cuales el 40 por ciento son niños. En Santa Fe, en tanto, la pobreza –el parámetro es del Gran Rosario–, marcó un 21,6%, mientras que la indigencia bajó del 5,5 al 4%. “Estamos convencidos de que la baja de índices en Santa Fe no es fruto de la casualidad, sino la causalidad de políticas públicas que se ejecutan” remarcó el funcionario.

El Ministerio de Desarrollo Social desarrolla su políticas de Seguridad Alimentaria a través de tres programas principales: Programa Social Nutricional (ProSoNut),a través del cual municipios y comunas e instituciones brindan el servicio de comedor y copa de leche; la Tarjeta Institucional, un programa de acceso a víveres secos a las familias a través de instituciones; y la Tarjeta Única de Ciudadanía (TUC), programa para el acceso a alimentos de familias en situación de vulnerabilidad social.  Todos estos programas tienen un impacto directo entre las personas de bajos recursos, garantizando transparencia y autonomía alimentaria.

La inversión mensual en comedores y copa de leche aumentó desde el inicio de la gestión del gobernador Miguel Lifschitz en un 75%, que incluye el 32 % dispuesto desde el mes de abril.

En tanto la TUC pasó de un presupuesto mensual ejecutado de $ 36,5 millones en diciembre de 2015, a $ 50 millones (actual).

La TUC es un complemento alimentario que se suma a los otros planes sociales y programas y llega a un sector de la población altamente vulnerable. Su implementación llegó para reemplazar al histórico “bolsón de comida”, y se hace en marco de mayor transparencia y autonomía alimentaria.

El aporte que reciben en sus tarjetas y que le permite al beneficiario ir a un comercio a comprar los alimentos que necesita, siempre dentro de un listado preestablecido -por ejemplo, no incluye bebidas alcohólicas-, representa en términos reales un equivalente a un “bolsón y medio” del recibido en el comienzo del programa, de hace seis años. El número de familias beneficiadas es de 182 mil familias aproximadamente.

Este programa también establece que a aquellos chicos que se le determina una baja de peso, reciben el doble del monto dentro de un complemento nutricional. El beneficiario elige los alimentos dentro de un esquema, que nació como un reemplazo equivalente al valor de un bolsón de alimentos, y hoy es un 50% mayor en términos reales.