Río Gallegos es una bomba a punto de estallar. La máxima tensión que se vivió el viernes por la noche lo demuestra, cuando un grupo numeroso de manifestantes llegaron hasta la residencia oficial de la gobernadora Alicia Kirchner tras tomar conocimiento de que la ex presidenta Cristina Kirchner estaba en el lugar.

A las 21, un mensaje en las redes sociales fue el detonante para que cientos de personas se acercaran hasta ese lugar. El aviso de que Cristina había llegado a la residencia de su ex cuñada se propagó entre los grupos de WhatsApp de aquellos trabajadores que reclaman por conflictos salariales y el pago del sueldo de marzo.

Hubo cantos, ruido de cacerolas y varias cubiertas incendiadas en la esquina de Piedra Buena y Teófilo de Loqui. Algunos manifestantes intentaron ingresar a la residencia saltando las rejas.

Sobre las 23, llegó al lugar un grupo de Infantería y Bomberos. Las fuerzas de seguridad intentaron reprimir la protesta con gases lacrimógenos y disparos de balas de goma, hiriendo a tres personas, entre ellas un reportero gráfico de un medio local identificado como Jorge Riquelme, quien sufrió un corte en su cabeza. Luego de varios minutos de enfrentamientos y corridas, dos camionetas de Gendarmería Nacional llegaron al lugar para reforzar la custodia de la residencia.

Días atrás, una marcha de antorcha fue masiva en distintas ciudades de la provincia. Hace 18 días también hubo tensión en la Casa de Gobierno, cuando la gobernadora logró salir de madrugada, luego de que manifestantes bloquearan la puerta del edificio durante varias horas por el pago de los sueldos de febrero.