Fernando Ezequiel Oyola deberá ser alojado en un penal luego de que así lo dictaminara el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Octavio Silva. El joven de 24 años se encuentra acusado del crimen de su pareja, la maestra Jésica Ronsoni. Las evidencias indican que se auto lesionó e intentó montar una escena.
Oyola permanecía detenido desde el pasado lunes por la noche y fue imputado el pasado miércoles por los delitos de “homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y calificado por el vínculo”.
La resolución del magistrado se dio tras la solicitud del fiscal que investiga el crimen, Andrés Marchi, el cual luego de una serie de evidencias indicó al magistrado que Oyola fue quien, en la medianoche del domingo y madrugada del lunes, disparó el arma de fuego que causó la muerte de Ronsoni y tras ese accionar intentó montar una escena del crimen.
La versión del intento de robo que declaró el imputado perdió fuerzas al hacerse públicos los registros fílmicos que capturaron las cámaras de vigilancia instaladas en toda Circunvalación.
En este sentido, las cámaras tomaron que a las 23.15, Oyola y Ronsoni ingresaron a la ruta 70 cuando regresaban de Recreo de la casa del padre del imputado. Luego, a las 23.42, pasaron por Circunvalación y Mendoza en sentido norte-sur y retomaron el mismo camino pero en sentido sur-norte.
Minutos después, los registros detectaron que el vehículo en el que se desplazaban pasó por Circunvalación y el cruce con avenida Teniente Loza, en jurisdicción del barrio Yapeyú. Posteriormente subió el puente y volvió a bajar. Así, en tres oportunidades y luego, a las 0.23, el utilitario se quedó detenido y apagó sus luces.
Un minuto después, un camionero que pasó por el lugar llamó al 911 para alertar que en la banquina había un hombre y una mujer tirados y que ambos se encontraban al costado de un vehículo.
A las 0.28, la central de emergencias policiales recibió una nueva llamada y quien estaba en el teléfono era el propio Oyola que denunciaba la situación.
Tres minutos después, las cámaras detectaron que del vehículo en el que circulaban salió de la puerta del conductor una figura. Un minuto después, llegaron dos agentes policiales que prestan servicios en el Ospe y luego otros tres de la Seccional 7ª del barrio Yapeyú.
Al respecto, el fiscal Marchi sostuvo que “en toda la secuencia no hubo nadie más que Oyola” por lo que buscó desmentir la versión del supuesto “auto negro” que los cruzó cuando regresaban de Recreo y que a la altura del puente de Teniente Loza los asaltó.
Además, Oyola pretendió montar una escena del crimen. Así lo reveló el informe médico realizado por especialistas de la Policía de Investigaciones los cuales cotejaron las lesiones que presentaba el acusado tras el suceso.
Según los médicos y los investigadores, las lesiones fueron “auto provocadas”, por lo que se sospecha que el mismo Oyola se las realizó tras ejecutar a Ronsoni.
En esa línea, los especialistas que lo atendieron agregaron un dato más a la investigación: que las lesiones que denunció el joven haber recibido por asaltantes, nunca lo podrían haber desmayado.
Por otro lado, la Fiscalía sumó otro aporte que generó sospecha en torno al accionar de Oyola en el hecho. Es que su teléfono celular, el cual fue peritado, se detectó que los días previos el joven electricista había visto sitios webs donde consultó determinadas cuestiones. Por ejemplo: “¿Qué me pasa si recibo un disparo en la clavícula?” o “Dónde recibir un disparo y salir ileso?”.




















