En la zona Metropolitana de Buenos Aires ya se hizo público el aumento de la tarifa por servicios eléctricos, Santa Fe aguarda a que el viernes la Empresa Provincial de la Energía comunique el impacto que tendrá dicha suba en nuestra provincia.

Recompensas y sanciones es la idea del Gobierno Nacional cuando de electricidad se trata. Por un lado, como dijo Aranguren, la idea de “recomponer la realidad” de las tarifas eléctricas es el principal propósito de los aumentos, y por otra parte, se busca paralelamente concientizar acerca del correcto y eficiente uso de la energía.

Según el informe elaborado por el Gobierno de la Nación, un hogar promedio que no esté preparado para utilizar la electricidad de manera eficiente consume alrededor de 300 kWh por mes, mientras que una casa de las mismas características, pero aggiornada, utilizará aproximadamente 145 kWh.

El análisis está pensado para una casa que tenga un aire acondicionado de 2200 frigorías encendido cuatro horas diarias 22 días al mes; una heladera con freezer, el uso de tres ciclos por semana en agua fría de un lavarropas, 10 minutos por día de microondas, cuatro horas de televisión, iluminación, una laptop y media hora diaria de plancha.

Para determinar estos cálculos, el Gobierno estima consumos similares en computadoras, planchas y microondas en casas eficientes e ineficientes en términos energéticos, ya que no hay un régimen de etiquetado vigente para esos artículos.

Pero atención, las diferencias entre otros aparatos pueden ser llamativas. Una heladera con más de 10 años puede tener un consumo diario de 2,10 kWh, mientras que una versión moderna del mismo aparato utilizaría 0,97 kWh, es decir, menos de la mitad.

Un acondicionador de aire, el aparato de mayor consumo eléctrico del hogar, que tenga la misma etiqueta de “moderno” puede consumir 1,98 kWh, mientras que un aparato con más de una década no bajaría de 2,93 kWh.

El lavarropas es otro artefacto con fuerte incidencia en la factura de los hogares. Un aparato nuevo y eficiente usa 0,19 kWh, menos de un 30% que un equipo viejo.

Los artefactos de iluminación son también clave. Quien aún utilice lámparas halógenas gastará 2,70 kWh, pero quien haya invertido en al menos cambiar 70% de ellas por unidades de bajo consumo y el 30% restante por LED, gastará 0,56 kWh.