Mientras en Argentina los jugadores se predisponen a comenzar la pretemporada, en Europa el torneo está a pleno. Por eso el ex delantero de Colón, Lucas Alario, volvió a Tostado a disfrutar de las fiestas en familia y luego emprendió el regreso a Alemania.

En su ciudad, el Pipa volvió al club del que surgió, San Lorenzo, y pasó las tardes con amigos. Eso sí, no dejó de ejercitarse: tuvo que correr varios kilómetros al día para mantenerse en estado.

El domingo 31 recibió el año nuevo con su círculo más íntimo y el día posterior salió de viaje. Primero hasta Ezeiza y luego de allí a Leverkusen sin escalas.

El ex Sabalero quiere volver a la titularidad indiscutida (que había alternado en las últimas fechas) y a afianzarse en el Bayer. A pocos meses del mundial, su sueño de ser parte del seleccionado está cerca. Solo tiene que convencer al técnico de que el equipo lo necesita.