Antes de volver de la gira europea, el delantero sabalero Tomi Chancalay quiso conocer a un ídolo del fútbol mundial, que en el humillante partido entre España y Argentina, donde la selección nacional perdió por 6 a 1, fue la figura descollante.

Isco Alarcón, el mediocampista del Real Madrid, hizo tres goles y se llevó la pelota a la casa. Marcó el segundo de España, a los 27 minutos, el tercero a los 52 y el último a los 75.

Cuando se retiraba del estadio, con la pelota abajo del brazo firmada por todos sus compañeros, fue interceptado por el delantero de Colón que le pidió una foto. Isco frenó su marcha y se la sacó sin problemas.