
La muerte de Micaela García continúa teniendo repercusión. En un principio por el informe que arrojó su autopsia, y por otro lado por las irregularidades que siguen surgiendo en torno a la liberación de Sebastián Wagner.
La autopsia confirmó que Micaela García murió estrangulada el sábado 1 de abril, el mismo día en que desapareció. Según los especialistas forenses, la causa específica es “asfixia por compresión mecánica de cuello”. Aún resta determinar si hubo ataque sexual anterior o posterior a la muerte, a través de unos estudios complementarios.
Mientras tanto el acusado del asesinato, Sebastián José Luis Wagner, de 30 años, permanece detenido en la Unidad Penal N°8 de la localidad entrerriana de Federal, una prisión de máxima seguridad, a la espera de ser juzgado. Por otro lado, el juez que le permitió salir de la cárcel en junio del año pasado, Carlos Rossi, en medio de un petitorio masivo para su destitución, pidió una licencia médica de 20 días, debido a que se encuentra con un cuadro de depresión.
Lo que comienza a resonar en estar últimas horas, es la aparición de información sobre una denuncia realizada hacia Wagner el 30 de marzo. El padre de una niña de 13 años, lo habría denunciado en Gualeguay por acoso sexual e intento de ataque a su hija. En enero, la niña habría logrado escaparse de las manos de Sebastián Wagner, propinándole una patada, y desde allí comenzó un acoso constante con amenazas a través de mensajes de texto.


















