Un crecimiento patrimonial exponencial a los 21 años. La vida de Lucas Escobar, sindicado como uno de los líderes de la banda de “chicos bien”, llamaba la atención de cualquiera: sin actividad económica aparente había conseguido un nivel de vida muy elevado.

La compra de un Volkswagen Scirocco, un auto de lujo cuyo valor arranca en más de medio millón de pesos, fue lo que más llamó la atención. Pero no fue el único vehículo que adquirió el joven en los dos años que duró la operación de clonación de tarjetas para la compra de bienes que luego revendían en Santa Fe. También compró un Volkswagen Gol 0 kilómetros.

“La estafa es difícil de calcular”, aseguran los investigadores del caso. Aunque se habla de que superó largamente el millón de pesos. ¿Cómo operaban? Con los números de los plásticos robados del hipermercado realizaban compras de artículos de electrónica por internet que después revendían en sitios de compra y venta como Mercado Libre.

Pero no sólo compraban para revender. En el caso de Escobar, se quedaba con mucha mercadería para uso personal y de su entorno íntimo.

Su novia, con quien convivía, fue una de las máximas beneficiadas con el aumento patrimonial. Recibió innumerables regalos de Escobar, que se ocupó de devolver cuando estalló el escándalo de la estafa. El joven le había regalado celular Iphone, varios perfumes importados y osos de peluche. Para comprar no necesitaba salir de su casa: el inacabable paseo de compras virtual de Mercado Libre era el lugar propicio para acceder a todos los bienes.

Cuando la policía obtuvo el dato de la banda (por una mujer de Buenos Aires que realizó la denuncia cuando le apareció en el resumen de su tarjeta la compra de dos televisores), la chica que convivía con Escobar se prestó a declarar para arrojar muchos datos clave de la causa y devolver todos los bienes que su novio le había regalado.

Pero la novia de Escobar no fue la única que obtuvo regalos. Uno de sus amigos, fanático del tunning, recibió un caño de escape de carrera, cortesía de “la banda”.

Lo que más sorprendió en los pasillos de tribunales fue el dato de que Escobar le habría regalado a su suegro un champagne de $ 15 mil. Es un rumor que quedó flotando en la causa, ya que fue imposible de comprobar.

Lo que tampoco nunca apareció es el “bolso de Lázaro”, llamado así en referencia a las valijas que el ex empresario kirchnerista Lázaro Báez transportaba con dinero perteneciente a la ex familia presidencial. De los chats a los que pudo acceder la justicia, se desprende que hubo un bolso con, al menos, 100 mil pesos dando vuelta en las casas de los implicados que, en teoría, serviría para pagar los abogados de la banda. La policía accedió a la prueba, pero el bolso nunca apareció.

Con la caída de la banda de “chicos bien”, no solo quedó detenido Escobar, sino también sus padres. El joven fue procesado  por el juez de la investigación penal preparatoria, Jorge Patrizi, como autor de los delitos de “estafas reiteradas, lavado de dinero y asociación ilícita en calidad de jefe”. Está preso en la comisaría 12ª de Santo Tomé. Walter, su papá, es un ex alcaide mayor del Servicio Penitenciario de Santa Fe que prestaba servicio como subjefe en la Unidad Nº3 de Rosario. Al igual que su esposa, Isaura Gómez, también detenida, se los considera partícipes necesario.

Cuando le preguntaron a Escobar cómo había accedido a la compra de todos esos artículos, en especial al auto de lujo, contestó que con dinero de su padre. Pero la Justicia pidió copia de su sueldo como penitenciario. Con una parte embargada, lo que percibía en mano eran $ 12 mil. El número no cerraba por ningún lado.

El cabecilla de la banda (quien digitaba todos los movimientos por encima de Escobar) está prófugo, mientras que dos implicados del menor escalafón de la organización ya firmaron sus condenas, pagaron una reparación económica y fueron liberados, en un juicio abreviado y tras el rápido y certero accionar de sus abogados Ignacio Alfonso y Alejandro Otte. Sebastián Krinisky  (23) y Tomás Cometto (21), son los dos jóvenes estudiantes que se sumaron al grupo en los últimos meses. Estuvieron detenidos casi un mes.