Este martes fue una verdadera caravana sabalera. Miles de personas fueron hasta Paraná para ver el partido entre Colón y Atlético Tucumán por los octavos de final de Copa Argentina.

Por el caudal de vehículos y por los controles de la policía, hubo hasta tres kilómetros de cola para pasar por el Túnel Subfluvial que separa Santa Fe de Entre Ríos.

El Sabalero es completamente local en el encuentro, ya que el rival tuvo que hacer 800 kilómetros, mientras que el conjunto de Pablo Lavallén apenas recorrió 31 y llegó alrededor de las 17.30 al estadio de Patronato.

En cuanto a la hinchada, hubo 5000 localidades vendidas para la parcialidad rojinegra, que tuvo que esperar con paciencia en la ruta para colmar el estadio.