Por Germán Beuage*

La crisis de la “Carne Débil” en Brasil empezó el viernes último cuando la policía, bajo el comando del comisario Mauricio Moscardi Grillo, allanó más de 20 establecimientos frigoríficos acusados de adulterar carnes bovinas, aves y embutidos. En ese operativo secuestraron documentación y detuvieron 33 personas, entre fiscales del sistema sanitario brasileño y ejecutivos de empresas frigoríficas.

Las autoridades brasileñas no parecían darse cuenta de la gravedad del escándalo y de todo lo que está en juego. Pero todo ha cambiado cuando la Unión Europea, China, Corea del Sur y Chile, se apresuraron a decretar un embargo de las carnes brasileñas. No son precisamente mercados ocasionales: entre los tres primeros se llevan 27% de todas las exportaciones cárnicas brasileñas. Esto incluye aves, carnes bovinas, cerdo y embutido. Y sus ventas al exterior representan nada menos que 4.000 millones de dólares anuales para la economía brasileña.

Dos grandes multinacionales de la alimentación, de origen brasileño, BRF y JBS, fueron las más afectadas en este nuevo drama que impacta en el país. La primera es dueña de Sadia y Perdigao; pero además posee ocho plantas en Argentina, donde compró las marcas emblemáticas: Vienísima; Avex; Bocatti; Campo Austral y Tres Cruces. La segunda, conocida en Brasil por la marca Friboi, también tiene una fuerte presencia en Argentina con Swift y Cabaña Las Lilas. 

Las autoridades chinas y coreanas fueron las más duras. El gobierno del gigante asiático prohibió todo tipo de importaciones y decidió incluso impedir que carnes ya embarcadas sean depositadas en los puertos. No es un detalle menor: es que China por sí misma, adquirió el año pasado 1.600 millones de dólares de los frigoríficos de Brasil. Esto representa más de la tercera parte del total exportado por el país. En cuanto a Corea del Sur, que llegó a comprar 80% de su carne aviaria importada directamente a Brasil, decidió embargar el producto, ya sea en los puertos o en tránsito.

En el caso de Europa, las autoridades de la UE procedieron a retirar carnes, embutidos y productos avícolas de las góndolas de sus supermercados. Además, la Comisión Europea urgió a Brasil a que retire “de inmediato” de la lista de establecimientos autorizados a exportar al bloque a los frigoríficos involucrados en el escándalo de la carne podrida.

Por su parte, Chile decretó este lunes el cierre temporal de las importaciones de carne desde Brasil tras el escándalo de las adulteraciones de la producción de grandes frigoríficos, informó este lunes el ministerio de Agricultura. “El cierre de mercado brasileño de carne es temporal, hasta que ellos informen si hay frigoríficos autorizados para exportar a Chile”, informó el ministro de Agricultura Carlos Furche, en su cuenta de Twitter.

La policía brasileña reveló el viernes que inspectores sanitarios recibían sobornos de los frigoríficos para autorizar la venta de alimentos no aptos para el consumo.

Más de 30 personas fueron detenidas hasta el momento, tres frigoríficos fueron clausurados temporalmente y 21 se hallan bajo investigación.

*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.