Por Santiago Chemes

La semana pasada se conocieron los primeros números de lo que serán las elecciones para gobernador en la provincia de Santa Fe. La encuesta, realizada por Aresco, muestra a Cambiemos liderando la intención de voto (32,2%) por delante del PJ (24,4%) y el Frente Progresista Cívico y Social (23,9%). Este escenario, preliminar, es el piso desde el que arrancará la campaña hacia los comicios de junio.
En otro punto del estudio, Aresco consulta por nombre propios y el podio cambia apenas su configuración: José Corral (Cambiemos) lidera con el 29,6% y es seguido por Antonio Bonfatti (FPCyS) que tiene el 24%. En tercer lugar queda Omar Perotti (PJ) con el 23,6%. Vale remarcar que de los tres, el único candidato definitivo es Bonfatti ya que tanto Corral como Perotti todavía deben resolver si compiten con otros representantes de sus espacios en las PASO (serán en abril).
Esta elección con tres fuerzas con posibilidades de ganar es una particularidad en un país dominado por la polarización. De todos modos este escenario no es nuevo para los santafesinos ya que en 2017 también tuvieron la posibilidad de elegir entre estas opciones.
En aquellas elecciones de medio término, en las cuales se eligieron Diputados, el ganador fue Cambiemos (que hacía su primera experiencia electoral en al provincia ya que en 2015 aún no se había conformado) por una amplia diferencia por encima del PJ y el FPCyS. Los números finales fueron: Albor Cantard 37,78%, Agustín Rossi 25,85% y Luis Contigiani 14,63%. En dichos comicios la participación fue del 75,9% (2.701.150 votantes).

Tal como sucedió con Albor Cantard, el respaldo Nacional a José Corral es uno de los principales activos. El estudio de Aresco muestra que más del 50% de los encuestados reconoce la adhesión del intendente de Santa Fe a la gestión de Macri. Este hecho toma particular importancia ya que desde la época de Nestor Kirchner-Jorge Obeid que el gobierno de Santa Fe no tiene el mismo signo que la Casa Rosada.
Si bien es cierto que la marca Cambiemos no tiene la misma fuerza que en 2017, Macri se perfilaría para ser reelegido en octubre y eso es un punto a favor de Corral. Como se sabe, a todos les gusta estar del lado del ganador.
Una elección que será nacionalizada
Como ya se sabe hace unos meses, Santa Fe es una de las provincias que adelantará sus elecciones para mediados de junio. Esta decisión, más allá de las razones que la motivaron, puede tener injerencia en la elección presidencial ya que de ganar Corral, Cambiemos sumaría una provincia más y empezaría a tejer un escenario ideal de camino a octubre (en el que también imagina una victoria en Córdoba). Por otra parte, un triunfo del PJ puede envalentonar a más de uno y terminar de convencer a aquellos que todavía dudan de la fuerza del tradicional movimiento peronista. El Frente Progresista, en cambio, si no retiene el gobierno su futuro aparece difuso en el mapa nacional.

Por este motivo no es ilógico pensar que la campaña será seguida muy de cerca por todos los actores nacionales ya que cualquier resultado será interpretado según la conveniencia de cada uno.
A menos de seis meses de la elección de Santa Fe, y aunque aún faltan decisiones por tomarse, puede decirse que la campaña está en marcha.


















