En la siesta del viernes, policías de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) allanaron la delegación Santa Fe de la Policía Federal.

Sucede luego de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, removiera de la fuerza a Mariano Valdés, el miércoles 18, cuando se descubrió que el hombre que había asumido su cargo en mayo, fingió un ataque.

En la madrugada del lunes 10 de septiembre, se conocía un hecho impactante: el jefe de la Policía Federal Argentina (PFA) de la delegación de Santa Fe, Mariano Valdés, parecía haber sido baleado, según él mismo denunció.

El relato que dieron a conocer era que el hombre manejaba por la autopista Buenos Aires-Rosario, cuando fue interceptado por una camioneta de la cual se bajaron cuatro encapuchados y comenzaron a disparar.

Sin embargo, las pericias demostraron que mentía. Patricia Bullrich, quien se había solidarizado con Valdés y dijo que investigaría el caso, terminó publicando en Twitter lo que sucedió: “iLa verdad no se tapa! Este mentiroso disfrazado de policía será removido inmediatamente de la institución”, dijo. Y completó: “La pericia confirmó que el comisario Valdés de la PFA no sufrió un intento de robo sino que el disparo fue desde adentro de su vehículo”. Bomba.

Por eso, el Ministerio Público de la Acusación de Rosario pidió que se allanara el edificio de la capital santafesina para buscar pruebas acerca de lo que sucedió esa noche.