Hace unas horas sonó la alarma en River: el fútbol chino quería a Alario. Se ofrecían a pagar la clausula de rescisión del delantero que eran 18 millones euros. El representante del delantero dijo: “a Lucas no le quita el sueño ir a China, pero hay que estudiar todo”. Como dándole una chance a la gran oferta. Colón estaba al tanto de todo, porque es dueño del 40% del pase del futbolista.

De todas maneras, siempre la última palabra la tiene el jugador. A lo que Lucas respondió: “no, gracias”. Alario tiene otros deseos en mente. Uno de ellos es quedarse seis meses más en el Millonario para disputar la Copa Libertadores. Además, su objetivo más próximo es jugar en una liga más competitiva. Europa, sería su destino deseado.