
Itatí Leguizamón, la eposa del tripulante santafesino del submarino ARA San Juan, el cabo primero y radarista Germán Suárez, denunció que familiares de otros tripulantes de la embarcación la insultaron e inclusive intentaron pegarle por haber declarado que “no cree en la posibilidad de que sean rescatados con vida”.
Sucedió en la previa de un nuevo parte de la Armada, este lunes. “Antes de ingresar al Casino de Oficiales como cada día, los familiares que estaban en el lugar empezaron a insultarm y personal de la Armada me pidió que me retirara para evitar un conflicto mayor”, indicó.
Increíble confesión de la mujer de Germán Suárez, uno de los 44 tripulantes atrapados en el submarino. https://t.co/fk0ik6NZEI
— NexoDiario (@NexoDiario) November 23, 2017
Y agregó: ”Me acerqué para saber si había alguna novedad y me empezaron a agredir el 90 por ciento de las familias. Me quisieron pegar, me dijeron que me calle, que no hable, que si quiero hablar, que hable por mí”, explicó Leguizamón. “Se sintieron ofendidos porque estoy afirmando que están muertos. Ellos pueden pensar lo que quieran, pero ¿por qué me tienen que agredir a mí, si yo estoy atravesando el mismo dolor? Si ellos no lo quieren aceptar es su problema”, completó la mujer.
Itatí se convirtió en uno de los familiares que más afronta los medios de comunicación. Desde aquel día en que le avisaron de la posible explosión del submarino y denunció el estado de las naves que utilizaban en la Armada, ha decidido hablar. Pero eso molesta al resto de los familiares que esperan novedades esperanzados.

Este lunes, su madre y su cuñada tuvieron que intervenir para que no fuera golpeada. Los efectivos de la Armada le pidieron que se retirara del lugar para que el problema no tome otras dimensiones. Desde ahora, le recomendaron a Itatí que espere los partes en su casa.
Más desesperanzada que el resto, Leguizamón cree que los demás no quieren ver lo que para ella es evidente. La grieta interna entre los familiares se vio en su máxima expresión.



















