Mientras en el sector público el acatamiento al paro general es casi total, en el sector privado muchos comerciantes se pusieron de acuerdo para abrir sus puertas y trabajar como cualquier día normal.

Se calcula que el 80% de los comercios de microcentro están abiertos. Si bien el caudal de gente que llegó hasta la peatonal es menor al de otros días, por la falta de transporte público, 8 de cada 10 locales están trabajando.

Mientras tanto, en Aristóbulo del Valle y General Paz el acatamiento es todavía menor. El 90% de los comercios están abiertos en ambas avenidas.

Según relatan testigos, se vivieron algunos momentos de tensión en ciertos locales por tener las puertas abiertas. En una estación de servicio de Boulevard, el gremio amenazó a sus empleados para que no trabajen.

Lo mismo sucedió en algunos locales de la peatonal San Martín, que tras el paso de una manifestación recibieron piedrazos y sus fachadas quedaron llenas de carteles en alusión al paro general.

El mayor inconveniente sucedió en la esquina de Tucumán. La cadena de electrodomésticos Frávega, por ejemplo, que tenía sus puertas abiertas, debió cerrar para evitar problemas.

En Santo Tomé, los dueños de los locales de la Avenida 7 de Marzo se pusieron de acuerdo para trabajar con normalidad.

Una de las marchas en la peatonal San Martín: