Colón tenía el partido controlado. Había logrado ponerse en ventaja frente a Rosario Central y manejaba el encuentro con tranquilidad. Pero el árbitro Lamolina se ocupó de emparejarlo: cobró un penal inexistente y, para colmo, no lo pudo revisar porque el VAR no funcionaba.

Ante esa circunstancia, los jugadores de Colón y el mismo Pipo Gorosito explotaron de bronca. El empate en tan ilegítimas circunstancias los sacó de partido. La misma reacción se veía en las redes sociales: los hinchas se enojaron por una jugada polémica más que sufre el rojinegro.

“Cómo nos están robando”, escribió uno. “El choreo que nos pegan otra vez”, dijo otro.”El penal que nos cobra este delincuente”, sintetizó un tercero. 

Otra vez Colón pierde puntos por un error arbitral. Una más, y van…