El partido iba derecho al empate. Pero a los 30 minutos del segundo tiempo, una mano en el área y el árbitro cobró penal.

El “Burrito” Martínez acomodó la pelota y le pegó despacito, a colocar. Nereo Fernández adivinó el lugar y salvó la caída en su arco. El arquero se transformó en héroe.