Una contra precisa puso el partido en tablas. El Tate otra vez comenzaba el partido abajo, desde los 12 minutos, cuando Pavone lo madrugó. Pero una rápida y muy precisa jugada encontró a Soldano en el punto del penal, que logró empujarla a la red.

A los 33 minutos Soldano la bajó en la mitad de la cancha y comenzó una carrera furiosa en diagonal al lugar de la cancha que más le gusta: el área. Gamba lo esperó y le metió un centro preciso, para que sólo tuviera que tocarla, a pesar del empujón que le metía el defensor de Vélez.