Alrededor de 32.000 almas sabaleras estarán este 9 de noviembre en la capital de Paraguay para presenciar un partido histórico en el estadio “La Nueva Olla”. Colón disputará nada más y nada menos que una final de Copa Sudamericana frente a Independiente del Valle y la procesión de hinchas generó que el Gobierno paraguayo disponga las medidas para garantizar la seguridad.

El escenario tiene capacidad para 45.000 espectadores. En pocas palabras, se puede decir que será más local que nunca y hay rumores que habrá representantes de los récords guinnes por tratarse de la movilización más grande en este lado del mundo. Y segundo, por transformarse en un valor de presión positiva para el equipo durante todo el cotejo.

Entre las medidas a tener en cuenta para quienes viajen está la normativa que rige en el pais vecino que exige alcoholemia y narcolemia cero. Es decir, que si llegan a tomar una lata de cerveza el control le dará positivo y tendrán que ser trasladados a una comisaría, perdiéndose el partido. Sin dudas, un golpe significativo por el esfuerzo económico que se hace.

Pero la realidad es que las reglas son claras y fueron expuestas con antelación. Así y todo, podría decirse que es el partido más complicado que deberá disputar la gente. No solo al comienzo de querer pasar la frontera, sino cuando sea momento de ir a la cancha.