Esta mañana, el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Raúl Ricci, denunció la sustracción de 191 frascos de ketamina y el caso adquirió notable gravedad por el uso de esta sustancia en humanos.

La Ketamina es una droga sintética cuya utilización es muy frecuente en veterinaria. Posee propiedades sedantes, analgésicas y sobre todo, anestésicas. Es una sustancia disociativa con potencial alucinógeno, de manera que el consumidor puede tener la sensación de “estar fuera de su cuerpo”.
Es un derivado de la fenciclidina, que posee características que la hacen pertenecer al grupo de sustancias psicodislépticas. Como tal, genera una alteración en el funcionamiento del sistema nervioso que tiende a provocar alteraciones perceptivas.
Según portales dedicados al tema de salud, el consumo de ketamina produce pérdida transitoria de la memoria y de la noción del tiempo. En dosis elevadas puede producir delirios y alucinaciones.
Los riesgos asociados al consumo de ketamina son los característicos de las drogas alucinógenas: ansiedad, ataques de pánico, mareos, distorsiones del pensamiento, confusión e ideas delirantes.
Esta droga también suele ser ligada a delitos muy graves como, por ejemplos, violaciones. Se han registrado casos de víctimas que consumen, bajo engaño, la sustancia y entonces quedan a merced del agresor sin poder defenderse.
Los especialistas en el tema remarcan que el consumo de ketamina a largo plazo puede producir deterioro de la memoria y otras capacidades cognitivas, vértigos, incoordinación, confusión e ideas paranoides.



















