La ex jefa del Comando Radioeléctrico de la Costa había sido imputada en el 2017 por 41 hechos ilícitos. Por ese motivo, a la mujer de 37 años se le dictó la prisión domiciliaria. Sin embargo, desde su casa volvió a delinquir: esta vez a través de las redes sociales, por eso fue detenida y deberá esperar el juicio en la cárcel.

La decisión la tomó el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Héctor Gabriel Candioti, en el marco de la audiencia de medidas cautelares llevada a cabo este domingo en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

“NLS estaba en prisión preventiva domiciliaria en el marco de una investigación en la que está imputada como autora y coautora –junto a otros policías– de 41 hechos ilícitos, entre ellos, torturas; robos; allanamientos ilegales; apremios; amenazas coactivas; falsedad ideológica; privación ilegítima de la libertad; vejaciones; apremios; abuso de armas y severidades”, dijeron los fiscales a cargo de la investigación, Ezequiel Hernández y Mariela Jiménez.

Sin embargo, la mujer que gozaba de prisión domiciliaria, volvió a delinquir. Ahora le atribuyeron los delitos de “violación de secretos y las amenazas coactivas. Son por hechos ocurridos el lunes 19 de agosto y el jueves 12 de septiembre de 2019”. Los funcionarios del MPA precisaron que “a través de la red social Facebook, desde tres perfiles distintos, publicó fotografías sacadas en 2017 en la subcomisaría Cuarta de Rincón a un hombre que fue trasladado ese año cuando era menor de edad. Las imágenes fueron publicadas con comentarios agresivos, amenazantes y amedrentadores”.

Los fiscales precisaron que también publicó un video filmado en el interior de una vivienda particular donde se observa a un masculino quien presuntamente estaría cometiendo un ilícito. Además, difundieron imágenes de los elementos que se habrían secuestrado, de la ropa y de las zapatillas del imputado, de su planilla prontuarial y del acta de retiro que forma parte del sumario prevencional que se labró en la subcomisaría Cuarta”.

Por eso, el pasado miércoles fue detenida tras un allanamiento a su casa de Rincón y el viernes se le realizó la audiencia imputativa.

Según los fiscales, entre los delitos más reiterados que cometía en 2017, “consistía en ingresar a domicilios particulares sin la correspondiente orden de allanamiento, agredir y golpear a las personas que estaban en el lugar –en algunos casos de forma realmente cruel– y llevarse pertenencias de las víctimas”. Hernández y Jiménez añadieron que “finalmente, realizaban actas de procedimiento en las que insertaban declaraciones falsas con la deliberada intención de ocultar los delitos cometidos”.

Acerca del hecho más contundente ocurrido en 2017, Hernández y Jiménez relataron que “la mujer imputada y otros policías le aplicaron tratos rigurosos y ásperos a un menor de edad. Le propinaron golpes de puño y patadas en distintas partes del cuerpo, le pisaron la cabeza y lo dejaron caer en reiteradas oportunidades por el terraplén de la zona de la Vía Muerta. Una vez que lo trasladaron a la subcomisaría Cuarta, le colocaron una bolsa en la cabeza y le produjeron lesiones de carácter leve”.