Desde el primer momento Soledad, de 22 años, y su hermana de 17 supieron que Sebastián Maschio, amigo de la madre y con quien había tenido un amorío, tenía que ver con su desaparición. Cecilia Burgadt, la enfermera del Cullen, había salido de su trabajo y él la había pasado a buscar, pero no aparecía.

“Sebastián era un amigo de ella, era el mejor amigo del ex novio y luego tuvieron una relación amorosa”, contó Soledad en el programa de TN Cámara del Crimen. “Ella le terminó esa relación y al tiempo se puso con su novio actual, Daniel, pero él se había obsesionado con ella y no aceptaba que mi mamá esté bien”, contó la chica, que hizo un relato pormenorizado de las horas trágicas que le tocó vivir, primero buscando a Cecilia y luego encontrándola muerta en el barrio Las Delicias de Santa Fe.

“Él tenía que ir con el auto al hospital y de ahí nos pasaba a buscar a nosotras y nos íbamos a Rincón, a su casa. Él la pasó a buscar en moto y le dijo que la llevaba al taller, pero no fue ahí. La llevó a una casa de una de las mujeres de él, ahí estaba el auto que nunca fue al taller”, dijo la chica sobre ese viernes.

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“A las 2 de la tarde, cuando mi mamá no me contestaba el teléfono ya me pareció raro porque ella nunca dejaba de atender. Nosotros tenemos una bisabuela de 96 años que está postrada en una cama. Ella la atendía o nos llamaba a nosotros para que lo hagamos. Por eso era raro que no atienda el teléfono”, dijo Soledad en la entrevista con Ricardo Canaletti. Y luego agregó: “Me fui al hospital y pido las cámaras. El director me entendió y colaboró conmigo. Vimos que mi mamá salió antes”.

“Ella le envió un mensaje a mi hermana a las 13:40. Le dijo por audio que ‘todavía no’ la pasaba a buscar. Y a las 14:05 le responde al novio, Daniel, “bueno vida”. Después llamábamos y no atendía nadie”, fue la última conexión de Cecilia con su familia. Ya estaba a merced del asesino.

“Lo llamé a Sebastián, pero él me dijo que no sabía nada. ‘No sé qué taller me hablás, era de un amigo de ella’. Todo lo contrario a lo que mi mamá nos había contado. Le dije que no, pero no hubo caso”, prosiguió Soledad. Y completó: “Mi hermana lo llama a las 19. Y ahí ya se lo notaba más nervioso. Le dijo a mi hermana que él no quería problemas, que el auto ya era de él. No entendimos nada”.

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Durante la tarde, las hermanas habían intentado hacer la denuncia en la comisaría de Rincón, pero allí le dijeron que recién se la podían tomar a las 10 de la noche. “Pero yo fui a Santa Fe a la comisaría de la mujer y ahí me tomaron la denuncia, terminé a las 11 de la noche. Una denuncia de 15 hojas”.

Cuando termino de hacer la denuncia, salió a buscar a Cecilia. “La novia actual de él nos dijo que nos podía ayudar. El primer domicilio adonde fuimos es donde estaba el cuerpo de mi mamá. Un monoambiente que tenía una reja y una puerta que no tenía picaporte, así que empujé la puerta y llamé a mi mamá. No veía nada. Veía las cosas tiradas. Vi unas frazadas, pero era el cuerpo de mi mamá, pero hasta ahí yo no me di cuenta”, reveló visiblemente compungida la chica. Y siguió: “A todo esto, su novia le mandó un WhatsApp (a Sebastián, el asesino) y le dijo: ‘¿Qué estás haciendo amor?’. ‘Estoy mirando tele acostado’,respondió. Ahí nos dimos cuenta que mentía. Pero apagó el teléfono”.

Sin embargo, las chicas no pudieron divisar a Cecilia, que yacía a pocos metros de ellas. Volvieron a la casa que estaba usando Sebastián: “En el otro domicilio, veo el auto de mi mamá afuera. Que compró y nunca pudo usar. Cuando vi el auto de mi mamá me desesperé y llamé a la policía”, dijo. Y agregó: “Yo pensé que la tenía secuestrada para pedir plata. Llamé al 911, cuando llegaron les expliqué la situación y los policías no sabían nada: no tenían foto, no sabían del caso, a pesar de la denuncia”.

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“Él salió y me dijo que estaba loca, que estaba haciendo un escándalo. Ahí nos dijo que el auto era de él, que arreglaron y se lo regaló. Yo supe que no podía ser, si mi mamá estaba re ilusionada con el auto”, contó Soledad.

“Hasta las 7 de la mañana estuvimos cagándonos de frío porque no lo llevaban. Yo les dije que la buscaran porque no me iba de ahí sin que la buscaran”, dijo y continuó: “No querían ir a la otra casa porque no tenían una orden de allanamiento”.

A las 7 de la mañana las estaban por llevar a las hermanas a la comisaría para tomarles una nueva declaración, pero justo el fiscal llamó al agente que las iba a transportar: ahí le dicen que detenga a Sebastián por “averiguación del hecho”. “Lo llevan conmigo a la comisaría. Ahí le empiezan a hacer preguntas y le piden su teléfono. No lo tenía. La policía se empezó a dar cuenta que había algo raro”, contó Soledad en el programa de televisión de TN.

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“La policía llega a las 15, 16 a la casa de Las Delicias. Entran y ahí es cuando la encuentran a mi mamá. Yo no me enteré hasta la noche. Habíamos convocado una marcha a la gente de Rincón para pedir las cámaras de la calle. Me llama el fiscal y me avisa. Pero los vecinos ya me decían ‘lo siento mucho’. Había salido primero en el diario y después me enteré yo”, reveló la joven en una entrevista que duró más de media hora.

“Yo ya me imaginaba. Tenía la esperanza de que la haya secuestrado, pero no”, contó Soledad, que ahora reparte su tiempo entre la casa de su mamá y la de su bisabuela de 96 años que está postrada y deben cuidarla.

“Mi mamá era muy buena. No entiendo por qué él llegó a hacerle algo. Dicen que él quería que mi mamá le firmara los papeles del auto. Yo creo que él iba por todo, desde los celos a todo. Era un hombre muy ambicioso. Era un malandra. Prestamista y se ve que vendía droga, no sé”, reveló la chica.

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Y luego agregó: “Confesó donde estaba el cuerpo de mi mamá y el fiscal me dijo: tenías razón. Ella era el pilar de la casa. Ahora estoy buscando trabajo, a cargo de mi abuela. ahora estoy yo con eso. Todavía no pude llorar a mi mamá”.

Soledad aseguró que todavía no pudo hacer el duelo por la burocracia del caso y por el miedo a que quede libre. “Porque esta todo claro, pero es muy lento todo. No sé si está en el penal o en la comisaría”.

“Ella falleció por un golpe en la cabeza. y yo vi su cuerpo y vi los golpes. Tenía marcas entre las piernas, no sé si la quiso violar”, reveló Soledad sobre su madre. Y completó: “No tienen que esperar tanto para empezar a buscar. Si me daban bolilla desde un principio, podía ser distinto. Si no tenés la ayuda de la policía, te enloquecés”.

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Soledad concluyó: “Él tenía el cuerpo de mi mamá cerca de la puerta preparado para tirarlo. Ya tenía antecedentes. Mató a una señora en San José del Rincón y a un policía. Al policía le hizo lo mismo que a mi mamá”. Sebastián Maschio, de 49 años, permanece detenido.