Colón no jugó un buen primer tiempo. Quilmes manejó la pelota, tuvo las oportunidades más claras y dominó a su rival. Pero el sabalero está encendido y tiene la efectividad al 100%. Una llegada, un gol.

A los 38 minutos Pereyra tiró un centro desde tres cuarto de cancha a la cabeza de Vera, que se escapó de la defensa cervecera. Luego, el oficio del 9 hizo el resto. Cabeceó cruzado, lejos del arquero Rigamonti que no pudo reaccionar. Uno a cero y a cobrar. Colón cerró un primer tiempo duro, arriba en el marcador.