En el día de ayer Leonardo Madelón tomó una decisión importante. Hace aproximadamente más de dos meses habló con dos jugadores para avisarles que no iban a ser tenidos en cuenta, ante la imposibilidad de conseguir clubes se quedaron en Unión.

Se trata de Manuel De Iriondo y Darío Bittinelli. El nacido en las canteras tatengues estuvo en olimpo de Bahía Blanca y no se renovó su contrato. Mientras que el hermano de uno de los referentes no tuvo demasiados minutos en primera división y tampoco convenció demasiado cuando los tuvo.

Trabajaban a la par del plantel en la parte física, pero no cuando llegaba el momento de hacer fútbol.

Pero el técnico notó que algo todavía faltaba y les dio el “indulto” para aportar lo suyo. Vale resaltar que el volante central tiene contrato hasta 2021, mientras que el mediapunta hasta junio de 2020. En consecuencia, el grupo nuevamente cuenta con dos opciones más, aunque no quita que vayan a empezar a tener minutos en lo inmediato.