Tres agentes policiales fueron procesados con prisión preventiva, acusados de brindar protección a una banda narco. Un inspector, un cabo y un cabo primero habrían sido coautores del delito de encubrimiento triplemente agravado por actuar con ánimo de lucro y ser funcionarios públicos, en concurso ideal con el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Para el fiscal Jorge Onel, quien solicitó el procesamiento, los acusados habrían mantenido encuentros con los narcos “con el único objetivo de darle cobertura a aquella actividad presuntamente ilícita, y que lo habrían hecho con ánimo de lucro y respecto de un delito especialmente grave”.

Por eso, pidió primero el allanamiento de los domicilios de los tres policías imputados. Allí se secuestraron teléfonos celulares, computadoras, pendrives, tarjetas de memoria, dinero en efectivo y, en el caso de uno de los acusados, una balanza de precisión de tipo cocina.

También se ordenó el allanamiento de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina, en cuyo baño de la oficina de brigada se pudieron hallar envoltorios de papel glasé con una sustancia similar al clorhidrato de cocaína, según informó la radio LT10.

Fue cuando el jefe de la Policía Federal Argentina Néstor Roncaglia se hizo presente en Santa Fe. Habían recibido una denuncia anónima sobre el caso, por lo que estaban al tanto de lo que se investigaba. Entre enero y marzo de 2019, los imputados se constituyeron en diversas oportunidades en el domicilio de una de las personas investigadas por narcotráfico y realizaron acciones “impropias e inadmisibles” en relación con la tarea investigativa que tenían encomendada, dialogando con el sospechoso e incluso ingresando a su domicilio. Por eso decidieron su detención.