
Todavía no pasó un año desde que Avianca Argentina presentó su vuelo de cabotaje entre Santa Fe y Buenos Aires. El primero de los tantos que pensaba hacer: pero la situación económica no habría sido la ideal para la compañía. Porque acaba de presentarle al Gobierno un pedido de procedimiento preventivo de crisis para poder continuar con sus operaciones.
Ante el Ministerio de Producción y Trabajo solicitó el viernes un plan de emergencia por seis meses. El lunes habrá una reunión con las entidades gremiales para evaluar los balances de la compañía y posibles alternativas para, principalmente, mantener los puestos de trabajo.
Según el diario La Nación, la primera pista de que la situación no estaba bien en la aerolínea se dio cuando se anunció la suspensión del inicio de sus vuelos programados entre Buenos Aires y San Pablo. El argumento fue que se producía por “variables del mercado nacional e internacional”.
Otro motivo que pudo averiguar Nexodiario es que había bajado la frecuencia de los viajes entre Sauce Viejo y Aeroparque debido a que no había llegado el avión que necesitaban para hacer la temporada de verano entre Buenos Aires y Punta del Este. La aeronave que venía a Santa Fe se usaba algunos días de la semana para cubrir ese trayecto al vecino país.
Avianca Holdings compró en 2017 las acciones de MacAir (la aerolínea que formaba parte de Socma, la empresa del Grupo Macri) por US$10 millones. Al momento de la adquisición, Avianca presentó ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) un certificado de la firma panameña Sinergy Aerospace, integrante del holding Avianca, donde puso de manifiesto que contaba con el capital necesario para sostener la marca en la Argentina.
El ambicioso plan que exhibía Avianca Argentina incluía una flota de 12 aeronaves, de las cuales hoy sólo operan dos ATR 72600. Con ellas vuelan a Mar del Plata, Rosario, Santa Fe, Reconquista, Río Hondo y Punta del Este. Estas dos últimas son rutas temporales que dejarán de operar en marzo.


















