El velorio de Emiliano Sala llevó todas las miradas a Progreso, el pequeño pueblo de Santa Fe donde se había iniciado futbolísticamente el deportista que murió en un trágico accidente el 21 de enero en el canal de la Mancha.

Además de familiares, amigos y colegas de Europa, a la despedida de Emiliano llegó el gobernador Miguel Lifschitz quien lamentó la pérdida del joven que tenía apenas 28 años. “La muerte de Emiliano fue una conmoción para todos en Argentina”, dijo tras al asistir al velatorio del jugador en el polideportivo de San Martín de Progreso.

“Emiliano era el orgullo de la familia y sus allegados. Era una de las promesas del fútbol europeo y estaba en un momento excepcional de su carrera profesional y lo sorprendió la muerte en un hecho desgraciado, imprevisto”, dijo Lifschitz. Y completó: “Se pudo rescatar el cuerpo. Ahora se le da cristiana sepultura rodeado del dolor y el afecto de todos los que lo conocieron y lo quisieron”.

Sobre el clima que se vivía en Progreso, el gobernador indicó: “Este es un día muy triste para esta localidad pequeña del departamento Las Colonias, conmocionada por esta realidad que le ha tocado vivir. Emiliano era un joven del que todos se sentían orgullosos aquí porque llegó a un lugar muy alto en el fútbol europeo en base a esfuerzo, trabajo, sacrificio”.

Y concluyó: “En el momento más importante de su carrera, un accidente inexplicable acabó con su vida. A veces el destino tiene estas cosas y lamentablemente hay que aceptarlas. Ahora es el momento del duelo. Su gente tiene todo el acompañamiento del pueblo”, finalizó.