
Los ocho jugadores de Colón que presentaron un cuadro febril, con naúseas y dolores corporales se realizaron estudios de laboratorios en el Hospital José María Cullén ante la sospecha de posibles casos de dengue.
A la espera de los resultados, Comesaña decidió suspender el entrenamiento matutino y el plantel volverá al trabajo en horas de la tarde. Mientras tanto, la municipalidad de la ciudad comenzó con las tareas de fumigación en las instalaciones del club, que en este momento mantiene las puertas cerradas.
Si se confirma algún caso del virus que se transmite por picadura de mosquito, Colón elevará el pedido a Superliga para postergar el encuentro frente a San Lorenzo, que está programado para el sábado a la noche.
En este momento, se están analizando las muestras en el laboratorio de Santa Fe. En horas del mediodía se podría conocer los resultados para conocer con certeza lo que viene afectando a los futbolistas rojinegros.






















