Débora Pérez Volpin falleció el 6 de febrero del 2018 en el Sanatorio Trinidad de la Ciudad de Buenos Aires en medio de una endoscopia digestiva por un cuadro abdominal complejo. Allí, sufrió un paro cardiorrespiratorio que le causó la muerte.
La familia de la periodista acudió a la justicia para hacer la denuncia a fin de esclarecer el hecho y el 7 de febrero se conoció que el caso, a cargo del juez Gabriel Ghirlanda, se caratuló como «homicidio culposo».
Tras la realización de la autopsia en la morgue judicial, el 8 de febrero sus restos fueron velados en la legislatura porteña con acceso público entre las 14 y las 22 horas, recibiendo el adiós de más de cuatro mil personas.
En abril de 2018, tras la renuncia del juez Gabriel Ghirlanda, la causa penal quedó a cargo de su colega Carlos Bruniard. El 19 de junio de 2018 se dictó el auto de procesamiento del endoscopista Diego Bialolenkier y la anestesista Nélida Inés Puente, únicos imputados en la causa. También se decretó el embargo preventivo de ambos profesionales por la suma de 1,7 millones de pesos a cada uno.
A un año de su muerte, quien fue su pareja durante siete años – el también periodista Quique Sacco-, la recordó en las redes sociales con un emotivo mensaje.
“Un año muy especial. Un año de recuerdos felices. Sin la presencia de una mujer maravillosa pero conviviendo con el legado de tu amor eterno.
Un año que la luz de tu belleza nunca permitió que se apagara y que incluso ilumina cada paso que doy. Un año alimentado por el hermoso repaso de nuestra primera y mágica cena. Y por cada uno de esos momentos que fluyen en la memoria.
Un año vestido por tu elegancia conceptual y espiritual, la que siempre traspasó la imagen y generó tan impresionante reconocimiento, llena de honestidad, inteligencia, humildad y simpatía. Todo eso que está impregnado en nuestros lugares.
Un año para parar, procesar y poder pensar en el tiempo en que vos y yo caminamos a la par, día a día.
La vida continúa sin odios ni rencores. Y sin intención de venganza. Hubo un hecho y hay pruebas contundentes. Sabemos la verdad y muy pronto esperamos la lógica Justicia.
Nada será igual después de aquel 6 de febrero de hace un año pero vos estarás por siempre. Tu imagen radiante será imborrable.
¡Sigo adelante! Quizá muchos piensen o imaginen que no puedo estar sin vos. Quizá no sepan que estamos juntos.
Débora, un año sin vos.
Débora, un año con vos.
Gracias por tu amor eterno”.




















