
La cosa es seria en Venezuela. Muy seria. Cada vez son más los países que reconocen a Juan Guaidó como el presidente interino de ese país, mientras Nicolás Maduro hace caso omiso de las advertencias y la violencia escala en las calles.
En ese contexto, hacer humor, o lo que sea que el dirigente chavista haya querido hacer en su última Cadena Nacional de Radio y Televisión resulta desubicado. Fue en la apertura del año del poder judicial. Maduro daba un discurso insistiendo con que no renunciaría. Y ponía la responsabilidad sobre Estados Unidos de encabezar un “golpe de Estado” en el país.
Sin embargo, en un momento de su discurso se distrajo y comenzó con otro tema, no me nos peligroso. Comenzó a hacer una broma con enviar a su asistente para que “destruya” a Guaidó.
Mencionó a un asistente, al que denominó “mi arma secreta, Escalona”. Y dijo: “Se lo voy a mandar de asistente al autoproclamado para que lo destruya…he pensado mandarlo de asistente para que con su gran capacidad le acabe la vida…lo destruya, lo vuelva loco”, afirmó.
Luego de lanzar la amenaza, Maduro aclaró que se trataba de una broma, “es un chiste, ustedes saben que ellos no tienen sentido del humor”, se justificó.



















Masburro como queres que alguien en tu pais tenga sentido del humor teniendote de presidente vos Maladroga la abogada exitosa la bostafini entre otros tendrian que desaparecer del mapa raza criminal