Finalmente, tras una intensa búsqueda, Carla Soggiu apareció muerta. La mujer de 28 años había desaparecido el martes y en la mañana del sábado su cuerpo fue encontrado en el Riachuelo.

La confirmación llegó por parte de la familia, que pudo comprobar en la morgue que aquel cadáver, que ya presentaba un alto estado de descomposición, tenía el mismo tatuaje, la misma ropa y el piercing de Carla.

Si bien todavía no hay certezas de qué sucedió, los investigadores tienen la hipóesis de que podría haberse perdido y luego se ahogó. Por ahora descartan que pueda haber habido un plan criminal.

Fue personal de limpieza del Riachuelo el que dio con el cuerpo de la mujer. Rápidamente dieron aviso a la policía, que fueron los encargados de sacarla del agua. “Nosotros llegamos a las 6.40 y vimos el cuerpo. Apareció contra una barrera de contención que hay acá. Estaba muy hinchado. Nuestro encargado llamó a Prefectura”, dijo un empleado del lugar al canal de noticias C5N.

Cerca del mediodía se confirmó que se trababa de Carla, mamá de dos hijos de 2 y 4 años. Los padres de Carla fueron quienes reconocieron el cuerpo de su hija.

Lo último que se sabía de la chica, es que había estado el martes junto a un amigo, de nombre Cristian, que la acompañó hasta tomarse el colectivo 32. Esta última secuencia quedó registrada en cámaras de seguridad que se difundieron en la noche del viernes.

Carla padecía una hidrocefalia y los familiares desde un principio se mostraron preocupados porque al sufrir un golpe o un estado de estrés fuerte podía perderse y desorientarse.

Al momento de la desaparición Carla tenía un botón antipánico. El papá contó que el 26 de diciembre pasado su hija fue atacada por su ex, llamado Sergio Fuentes, e incluso habría estado retenida contra su voluntad hasta que pudo liberarse. También contó que la golpeó y la violó. Un día después, el hombre fue detenido. Hasta el día de hoy sigue en prisión. La conexión entre este suceso y la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo no sería la principal hipótesis para los investigadores, aunque no descartan nada.

El mismo día de la desaparición, a las 20.07, Carla activó por primera vez el botón antipánico. Se mantuvo una breve comunicación con la mujer en la que refirió que estaba “desorientada”. No pudieron ubicarla con los datos del GPS.

Una hora después, a las 21.14, se recibió otra alerta. Vuelven a comunicarse con Carla, en esta oportunidad la mujer refiere que estaba en una calle de barro y que vio pasar un auto. También que sentía olor a combustible. Sin embargo no pudo dar más detalles y la comunicación se cortó.

Móviles de la policía llegaron hasta el lugar donde les figuraba que había estado Carla, según el rastreador satelital, pero no consiguieron encontrarla.