
Inolvidable. Entrañable. Un gol para la eternidad. El zapatazo del volante sabalero que rozó en la espalda de un rival y se metió en el ángulo.
Para gritarlo con lágrimas en los rostros de los miles de hinchas que viajaron a Brasil. Sin dudas, el momento más emotivo de Colón en este 2018, que será recordado para siempre.
El equipo de Domínguez se convirtió en el único elenco argentino que le ganó a San Pablo en el Morumbí.























