
A un año de la desaparición del Submarino ARA San Juan, la esposa del sonarista santafesino, uno de los 44 héroes, dio sus impresiones. Itatí Leguizamón, la pareja de Germán Suárez, contó que se enteró de la aparición porque lo vio en la televisión y criticó duramente a la Armada. “Es una institución nefasta. Son malas personas”, aseguró. Y luego completó: “Al menos con lo que hicieron conmigo se muestra la falta de humanidad que tienen”.
En una entrevista con Radio La Red, apenas se había confirmado la noticia de la aparición del submarino, Itatí indicó: “Ni siquiera me dieron lo de la mudanza, que es su obligación como institución. La verdad que gracias a Dios lo encontraron y yo cierro el vínculo que tengo con ellos”, sostuvo la mujer.

Germán Suárez, su marido, tenía 29 años cuando el submarino explotó. El joven de Santa Fe, hincha de Unión, llevaba dos años de casado con Itatí y el 5 de diciembre era su aniversario.
Durante los primeros días de búsqueda en 2017, Itatí fue una de las familiares que se animó a contar que ya había habido problemas previos con la nave: recordó un incidente en 2014 en el que, sostuvo, la tripulación llegó a despedirse entre sí y fue muy dura con el Gobierno.

“Mi duelo empezó el día que dijeron que explotó, el 22 de noviembre de 2017. Ahí hice la misa e hicimos el velorio simbólico con una foto de él junto a mi familia. Para nosotros no había ni una duda de que estaba muerto. Ahora veo esto y me da alivio no seguir escuchando noticias sobre el submarino y que se sepa para el resto de las familias. Pero yo no guardaba esperanzas”, aseguró.
Luego reveló la interna entre los familiares: “Salí del grupo de Whatsapp de las familias en febrero o marzo. Porque con toda la incertidumbre de hasta hace unos momentos, se peleaban entre ellos, había mucho conflicto y yo no quería más problemas. Me cambié de ciudad y me desconecté de todo eso, del acampe, del movimiento, de la lucha y las manifestaciones. Decidí continuar con una vida medianamente normal, dentro de lo que podía. Ver una noticia, un hallazgo, una ilusión que podía ser y no era: eso todos los días me mataba un poco. Era volver a angustiarme. Ahora por fin lo encontraron y voy a dejar de sufrir”, afirmó.


















