
NexoDiario lo anticipó en una nota publicada el domingo 21 de octubre. Hay una nueva disputa de poder en la barrabrava del Tate.
El sábado 6 de octubre, en el estacionamiento frente al Club Unión, asesinaron de dos tiros a Amílcar Javier Leguizamón, de 38 años. El fallecido era conocido como “Pepo”, cuidaba autos en el lugar donde le dispararon y era integrante de la barra liderada por los “Mellis” Galeano.
Tras la muerte de Leguizamón, se pudo ver una bandera que dice “Loco Pepo”, en el alambrado de la tribuna, en los partidos que Unión disputó ante Godoy Cruz y frente a Patronato.

Como habíamos contado en este medio, los barras más reconocidos del club de la avenida, no pueden ingresar al estadio por su mal comportamiento en Rusia, durante el Mundial. Fueron protagonistas en un hecho de violencia contra sus pares de Huracán, junto a la “Butteler”, la hinchada “pesada” de San Lorenzo, que mantiene una amistad con la de Unión.
Atento a esta situación, ex líderes de La Bomba y otros barras, estarían dispuestos a quedarse con el poder de la tribuna detrás del arco y por este motivo hubo nuevos enfrentamientos.
Anteriormente, “Dani” Cantero era el jefe de la barrabrava, quien perdió su lugar entre el 2013 y 2014, luego de varias peleas que culminaron con un tiroteo en la vereda de las boleterías del estadio 15 de Abril, frente al Hospital Iturraspe.
Este viernes, finalizado el encuentro entre Unión y Patronato, se produjo otro homicidio.El hecho ocurrió dentro de la institución rojiblanca, en la zona del mástil, entre la sede y el estadio Malvicino.
Javier Cabrera, de 22 años, recibió al menos dos disparos que terminaron con su vida. El joven vivía en Alto Verde y formaba parte de la hinchada caracterizada de Unión, pero no era cercano a los que llevan la conducción.
Algunas hipótesis indican que hubo una rebelión de un sector de la barra para quedarse con el mando y esto provocó un nuevo conflicto. Tampoco se descarta la posibilidad de un “ajuste de cuenta” por el asesinato de “Pepo” Leguizamón.
Dos muertes en un mes, sin detenidos y una feroz disputa que parece no tener fin.























