La grieta que se formó en el suelo en localidad de Diamante no detiene su crecimiento y la preocupación es cada día mayor. Por eso el gobierno continúa con el plan de evacuación para evitar tragedias ante el incontrolable fenómeno que tiene lugar sobre la barranca del río.

Las familias son desalojadas a diario -con gran dificultad- en el barrio San Roque. Los habitantes de la zona afectada se rehúsan a abandonar sus viviendas a pesar de saber el riesgo que eso conlleva.

La barranca desciende lentamente, aunque más pronunciado que de forma natural pues el caño cloacal que expulsa todos los desechos de la ciudad al río está vertiendo sus fluidos en el fondo de esa gigante grieta tras partirse en dos la tierra.

Cabe destacar que el lugar sobre el que se abrió la grieta está prohibido por una ordenanza municipal desde 1979.
Un equipo de geólogos de Buenos Aires junto a la fuerza aérea está haciendo un estudio del suelo para determinar hasta dónde llega la gravedad de la grieta. De este estudio podría desprenderse el resultado de las consecuencias de este desprendimiento.



















