Apenas faltaban 15 minutos para el inicio del partido entre Colón y Junior y la platea Oeste tenía un clima extraño. Había poca gente. La gran mayoría de los socios y los no socios que tenían su entrada estaban aguardando en el playón, donde se había armado un cuello de botella y no había forma de entrar.

Hubo enojos, forcejeos y protestas de los hinchas de Colón. Ante la pérdida de la paciencia de la gente, abrieron una puerta más, pero el amontonamiento ya era demasiado. “Abran las puertas”, gritaba la gente, pero hacían caso omiso a los reclamos.

“Estoy amargado. Esto no es nuestra culpa, lo hacen a propósito, es una falta de respeto a la gente”, comentaba José Alonso, vicepresidente sabalero en los pasillos.

Desde Utedyc dieron su versión: “En relación a  los inconvenientes ocurridos en la apertura al  Estadio Brigadier Estanislao López, -puerta N° 2, Sector Oeste- responsabilizamos por los mismos al Dr. Ricardo Calvo Arrazola, apoderado del Club Atlético Colón”. Y continuaron: “El asesor legal  no solo es uno de los ejecutores de la arbitraria medida de reducir el personal designado para la venta y control de ingreso al Estadio, sino también, en esta oportunidad, agresor directo de  trabajadores de la institución”.

A la vez, lo que es el periodismo y allegados a los jugadores del plantel ingresan por un portón trasero. Esta vez no los dejaron: los hicieron entrar por los mismo portones que el resto de la gente.

Como sucedió en otras oportunidades, en la pelea entre Colón y Utedyc, los hinchas fueron los rehenes nuevamente.