
El paro general se hizo sentir en Santa Fe, aunque en la peatonal la mayoría de los comercios abrieron sus puertas.
En el centro santafesino hubo locales abiertos, marchas y pocos vecinos circulando, sobre todo por la falta de transporte público.
Desde las primeras horas del martes se pudo sentir el escaso nivel de circulación de vehículos en las calles céntricas. Una postal atípica, ver las principales avenidas sin autos. La UTA y el gremio de taxis y remises habían adherido al paro.
Tampoco hay estaciones de servicio y en la terminal de ómnibus ningún tipo de actividad.
“No viene casi nadie, pero no podíamos darnos el lujo de no abrir”, dice la dueña de un comercio de calle Salta, el lugar por donde pasó la masiva manifestación de ATE.



















