
La movilización de la CGT, con amplio respaldo de partidos opositores, además de los movimientos sociales y las dos CTA, es el segundo paso del plan de lucha que lanzó la Central a principios de febrero. El primero había sido cortar el diálogo, “por falta de confianza”, con el Gobierno y los empresarios, instancia que se daba en la mesa por la Producción y el Trabajo. El tercer paso será anunciado en la marcha y es la convocatoria a una huelga general para fines de marzo o principios de abril.
Aunque desde la CGT no se animan a dar números, Juan Carlos Schmid consideró que espera “una enorme cantidad de trabajadores que vayan a expresar el malestar por el que estamos pasando, empezando por la inflación y terminando por los despidos”. Agregó: “Espero que el Gobierno tome cuenta esto porque partimos de visiones y diagnósticos totalmente distintos. El Gobierno cree que las cosas marchan bien y nosotros creemos todo lo contrario”, según publicó Clarín.
La ciudad de Buenos Aires será un verdadero infierno el martes. Por la mañana declara Cristina Kirchner en los Tribunales de Comodoro Py y se prevé que se acerquen militantes a la zona de Retiro. Más cerca del mediodía empezarán a concentrarse las distintas columnas que confluirán hacia la diagonal Julio Argentino Roca y Moreno, a dos cuadras de Plaza de Mayo, lugar donde se ubicará el escenario. Los discursos están apuntados para las 16 horas.
Se eligió ese lugar porque allí funcionan varias oficinas ministeriales que dependen del ministerio de Producción, entre otras las que autorizan las importaciones; el principal factor que para la CGT provocó el cierre de fabricas y decenas de miles despidos en el sector industrial. Un dato, el ministro Francisco Cabrera no tiene se despacho allí.

















