Apenas unas horas después de que la Selección Nacional llegara a San Petersburgo para disputar el último partido de la primera ronda frente a Nigeria, los fanáticos de Unión se dieron cita en la mítica Plaza Hermitage de la ciudad más poblada de Rusia.

Unos cincuenta hinchas con las camisetas rojas y blancas coparon la plaza principal de San Petersburgo y del antiguo imperio ruso. Además, llevaron todas sus banderas para colocarlas en el piso, frente al Palacio de Invierno, el lugar que fue escenario de muchos acontecimientos de importancia mundial, entre los que se incluyen el Domingo Sangriento (1905) y la Revolución de Octubre (1917).

Allí cerca, la Selección disputará el último partido de la primera ronda. El equipo de Jorge Sampaoli está obligado a ganar y esperar que Islandia no haga lo mismo con Croacia para seguir en carrera en la Copa del Mundo, tras un comienzo muy complicado.