Mical Olaiz de Durham tiene cinco años y padece el síndrome del corazón izquierdo hipoplásico, una afección de nacimiento que complica el normal desarrollo del sector izquierdo del corazón (válvula mitral, válvula aórtica, ventrículo izquierdo y aorta). La niña puede necesitar de varias intervenciones e incluso un trasplante de corazón.

Son tres las intervenciones quirúrgicas que ya debió atravesar esta niña: La primera cuando tenía apenas tres días de vida, la segunda a los tres meses y medio y la última el año pasado.

El gesto que tuvo su médico cirujano, Andrew Lodge, es realmente ejemplar y merece total reconocimiento: Para que la menor no se sintiera tan mal con su delicado estado de salud y las duras marcas de las intervenciones en su cuerpo, los médicos -bajo las órdenes de Lodge- procedieron a realizarle una cirugía a Mía… la muñeca de la niña.

El equipo médico del hospital simuló una operación a la muñeca de la nena. (Foto: Duke Childrens Hospital)

El doctor realizó la intervención al juguete de la nena durante 15 minutos con el único objetivo de que Mical no se sufriera por su complejo estado. “Hacer esta cirugía en la muñeca es algo pequeño pero que pudimos hacer para ayudar a que uno de nuestras pacientes se sienta un poco mejor y más acompañada“, explicó el especialista en una entrevista con la revista People.

“Mientras son bebés o chicos pequeños no se dan cuenta de las cicatrices que les quedan por las operaciones, pero a medida que crecen empiezan a concentrarse cada vez más en ellas y en la imagen de su cuerpo, por lo que pueden llegar a sentir que la cicatriz los hace diferentes al resto de los chicos”, añadió Lodge para describir los motivos de su “operación a la muñeca”.

“Tal vez al hacer que su muñeca pase por algo similar a lo que le tocó vivir a la nena se pueda colaborar con que ella se sienta más confiada con su cicatriz y con todo lo que le tocó atravesar”, concluyó.