
El tema escaló a pasos agigantados hasta convertirse en una cuestión de Estado. El partido entre Argentina e Israel en la previa del Mundial se suspendió y estalló la polémica. El canciller santafesino Jorge Faurie quiso responder a las críticas del embajador israelí en Argentina, quien había tratado de “miedosos” a los futbolistas de la Selección. Y dijo que el partido se iba a jugar en otra ciudad.
El ministro de Relaciones Exteriores se refirió este jueves en conferencia de prensa a la polémica internacional suscitada por la suspensión del amistoso que Argentina e Israel iban a jugar este sábado en Jerusalén.
“Esta fuera de duda el coraje personal de quien viste la camiseta de la Selección Argentina. Quien está en ese lugar se ha enfrentado a miles de desafíos para llegar allí”, sostuvo Faurie desde el Palacio San Martín.
Ayer, el embajador israelí en Argentina, Ilan Sztulman, había tratado de miedosos a los futbolistas dirigidos por Jorge Sampaoli: “El motivo que nos comunicaron a nosotros no era político; la Selección no tiene problema con el Estado de Israel, (los jugadores) simplemente tuvieron miedo”.
“Ese tipo de campañas que pretenden sembrar el terror sobre gente pacífica es algo totalmente despreciable”, calificó Faurie.

















