Dos policías y un transeúnte murieron durante un tiroteo ocurrido este martes en el centro de Lieja, una localidad de Bélgica. El atacante, que según medios locales gritó “Alá es grande” antes de ser “neutralizado”, también falleció.

Todavía no hay confirmación oficial de que se trate de un acto de terrorismo, pero las líneas investigativas dan a entender que eso fue lo que sucedió.

“Hay dos policías fallecidos y dos heridos” y “el tirador ha sido neutralizado”, indicó el portavoz del ministerio público, Catherine Collignon, que apuntó a que los circunstancias por el momento no están claras.

El atacante había sido frenado por los policías en un control de rutina, sobre las 10.30 de la mañana del martes. Creen que en ese momento, le arrebató el arma a uno de los agentes de seguridad y comenzó a disparar, provocando la muerte de los dos efectivos y una persona que justo pasaba por el lugar.

Tras eso, comenzó la huida. Retuvo como rehén a una mujer, con la que, según varios medios de comunicación, se atrincheró en un edificio de seis pisos. Allí el atacante fue neutralizado, media hora después.

Lieja, una ciudad industrial cercana a la frontera alemana, en la región de Valonia,  también fue escenario de un tiroteo en 2011, cuando un pistolero mató a cuatro personas e hirió a casi un centenar antes de suicidarse. Bélgica se encuentra en ha estado de alerta máxima por amenaza terrorista.