El peor día de los santafesinos mostró lo mejor de las personas, porque cientos, miles de personas se pusieron a disposición del prójimo y se transformaron en voluntarios, bomberos, rescatistas.
Todo aquel que tenía una lancha o un bote salió a las calles a tratar de evacuar a quien lo necesitaba, a repartir agua y alimentos, y a servir de nexo entre las familias que quedaron separadas por la inminente llegada del agua.
Todo este acto solidario y desprendido por miles de vecinos hicieron que se declarara el 29 de abril como el “Día del Vecino Solidario”.
La ordenanza, aprobada por el cuerpo legislativo local, busca honrar a todas las personas que colaboraron para ayudar a los vecinos que sufrieron las consecuencias del desborde del Río Salado el 29 de Abril de 2003.
La propuesta fue llevada ante el Concejo Municipal por la concejala Marcela Aeberhard. Entre sus fundamentos se destaca que la fecha es en “conmemoración a todos aquellos santafesinos que solidariamente colaboraron para ayudar a los vecinos que se encontraban inundados y evacuados en nuestra ciudad”.
Además, se hace extensivo el reconocimiento a “aquellos vecinos que diariamente colaboran a través de distintas formas y en forma voluntaria con nuestra sociedad”.
“Es importante enlazar este reconocimiento, siendo un refuerzo positivo y conjuntamente de aprendizaje social, con un hecho histórico, que vivimos como sociedad en nuestra localidad. Considerando la inundación de Santa Fe como una situación desafiante, que generó mucha angustia, aun así permitió visibilizar las manos solidarias de quienes nos rodean, creando una red para no dejarnos en el olvido, en la incertidumbre. En esos días fueron valiosos los gestos y se tornó indispensable la cordialidad que nos distingue en todo lo extenso de nuestro país”, destaca la iniciativa.



















